Existe una creencia extendida de que hay que esperar a que el niño tenga todos los dientes de leche (alrededor de los 3 años) para acudir al dentista. Sin embargo, la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) y la Asociación Americana de Odontopediatría (AAPD) son claras al respecto:
«La primera visita debe realizarse cuando salga el primer diente o, como tarde, al cumplir el primer año de vida».
¿Por qué es tan importante esta visita temprana?
- Prevención de la caries infantil: La caries de la primera infancia puede ser muy agresiva y aparecer en cuanto brota el primer diente si no se establecen pautas de higiene correctas.
- Asesoramiento en higiene y flúor: En esta cita aprenderás cómo cepillar esos primeros dientes y determinaremos si tu hijo necesita un aporte extra de flúor según su riesgo particular.
- Control del desarrollo bucal: Revisamos el uso del chupete, la alimentación y detectamos de forma precoz cualquier anomalía en el crecimiento de los maxilares o en la mordida.
- Crear un vínculo positivo: Al venir cuando aún no hay dolor, el niño se familiariza con la clínica, los sonidos y el equipo en un entorno de calma y juego, evitando el miedo dental en el futuro.
Dato clave: Se estima que el 25% de los niños ya presenta alguna caries antes de comenzar el colegio. La prevención es la mejor herramienta para asegurar una sonrisa sana de por vida.
«Mi compromiso como odontopediatra en Talavera de la Reina es que la salud dental de tus hijos no sea una preocupación, sino un hábito natural, saludable y divertido desde su primer cumpleaños» — Dra. Patricia Plasencia.

